El burro del profesor

Si seguimos formando así a los docentes, mejor no ir más a la escuela…

Pensemos en un caso un poco exagerado:

En América Latina, un niño promedio se levanta a la mañana, si tiene suerte desayuna, se limpia la modorra y sale para el colegio.

Allí lo espera un profesor, también promedio, con olor a café y que deja mucho que desear. Pero, ¿por qué deja mucho que desear? ¿Qué hizo este profesor? ¿Es un mal tipo?

La respuesta es el gran problema de la educación en los países de la región: la formación docente.

Tal es así, que el Banco Mundial de Datos realizó un informe donde se habla de la importancia de la formación de los docentes de América Latina como factor fundamental en busca del crecimiento educativo. Para ser claros, si no mejoramos la calidad de los maestros y profesores, nunca vamos a ser competitivos a nivel mundial y habrá que seguir bajando hasta después de mitad de tabla, para encontrar los nombres de los países de Latinoamérica en los listados de las naciones con mejores niveles de educación.

El informe, llamado Profesores Excelentes, concluye seis temas fundamentales:

  • La culpa de los bajos niveles de educación en la región, es de la mala formación docente.
  • El contenido académico y las prácticas en el aula, son pobres. El uso de materiales didácticos y nuevas tecnologías es limitado y no es optimizado, razón fundamental por la que los alumnos pierden fácilmente la atención.
  • Ningún cuerpo docente de la región (con la posible excepción de Cuba), puede considerarse de alta calidad.
  • Para tener equipos de docentes bien formados, hay que reclutar, desarrollar y motivar mejores profesores. Y para eso, hay que aprender de los que ya lo hicieron, mirando sus experiencias. Varios países pueden servir de referencia.
  • En los próximos 10 años, Sudamérica tendrá una reducción de población en etapa escolar, por lo cual puede ser un momento ideal para elevar la calidad docente. Centroamérica que, en cambio, necesitará más profesores, tendrá una tarea más difícil.
  • El desafío más alto para elevar la calidad de los profesores, no es ni técnico ni económico, es político.

Como cierre, es lógico que algo hay que hacer para levantar la calidad de los educadores de nuestros hijos. Este informe dice cuál es el problema y cuál es la solución. La pregunta, entonces, es: ¿VAMOS A HACER ALGO O NOS VAMOS A QUEDAR ASÍ?

 

Si te interesó, mira más aquí:

http://www.bancomundial.org/content/dam/Worldbank/Highlights%20&%20Features/lac/LC5/Spanish-excellent-teachers-report.pdf